Estamos acostumbrados a celebrar nuestro cumpleaños 1 día, algunos hasta 1 semana o 1 mes, pero yo deseo hacerlo durante 52 semanas consecutivas rumbo al número #40! En esencia es lo correcto: el día que una persona “cumple” 1 año, es porque ha vivido 1 año entero, y el día que celebra su cumpleaños es el segundo día que lo vive. Así que, mañana –primero Dios-. estaré cumpliendo 39, lo que quiere decir, que estaré exactamente viviendo el 28 de julio por cuarentava ocasión, lo mismo el 29 de julio, 30, 31….
Además, será una especie de experimento: ¿qué pasa cuando cada día despertamos queriendo sacarle provecho y vivirlo al máximo, y disfrutarlo como si fuese siempre nuestro cumpleaños? Claro, evitando la fiesta y el pastel a diario, supongo que amanecemos de mejor humor, disfrutamos más a quienes nos rodean, manejamos con más paciencia, …será?
Y parte de mi plan para celebrar éste importante número (forties are the new thirties, right?), es tomar registro de mis actividades, con todos y pelos y señales, y tratar de cumplir mis propósitos de comer balanceado y saludable, ejercitarme diariamente por 30 a 60 minutos, hacer mis lecturas bíblicas, hacer mi trabajo aún mejor cada día como mamá homeschooler, ahorrar!, trabajar más en mi matrimonio, descansar suficiente y otro par de cosas por ahí que también son de provecho y que por ahí tengo anotadas.
Podría decirse que la celebración comenzó hace ya casi una semana de forma extra-oficial con nuestra escapada al hotel MS Millenium, donde pudimos descansar y divertirnos y comer todo lo que se nos atrevesó:


