19 sept. 2016

Para cerrar bien el 2016: el último tirón

Éste año he procurado ser constante, he tratado de vivir cada día su propio afán, y mis niveles de estrés se han bajado muchísimo. Vivir sabiendo que cada día es un regalo del Creador, que cada momento que pasamos con quienes amamos no se va repetir, y que cada cosa que hacemos en el “hoy” es parte de lo que formará el “ayer” te hace pensar un poco más en la posibilidad de dedicar tu cuerpo y mente a lo que verdaderamente vale la pena para tí.

Pero contrario a lo que la mayoría de nosotros hacemos año con año, de dejarnos llevar por la inercia de la flojera y pensar en retomar los cambios hasta el comienzo del siguiente año, no es algo que quiera hacer ahora. Los años han pasado volando, y ésta es mi etapa cumbre, de aquí solo hay para abajo, jajajaja.

Por lo tanto, quiero terminar el año con la misma constancia que lo he hecho hasta ahora, quizá con un poquito más de energía y nuevas metas, pequeñas, pero inspiradoras y reales.

Por lo que ya me inscribí en el 21K Nuevo León que se realizará el 20 de noviembre, y comencé el programa Supreme 90 Day, nuevamente, porque me ha dado siempre excelentes resultados en tonificación, y es el complemento perfecto para los entrenamientos de cardio.

Afortunadamente el Supreme 90 lo vendré concluyendo 4 semanas después del medio maratón, suficiente tiempo para hacer la disminución de entrenamiento paulatino y dejar una base de condición física para poder continuar haciendo jogging de forma regular en el 2017, si Dios nos permite llegar con salud.

 

Mi calendario básico para éstos entrenamientos, es:

1 - Desayuno Pre-workout: alto en carbohidratos de fácil disponibilidad, como frutas secas o frescas, pan con mermelada o jelly beans

2 - Entrenamiento 21K: dependiendo del día, puede ser: trote ligero, trote tempo, caminata, intervalos y carrera de distancia larga.

3 - Entrenamiento complementario de fuerza: 2 rutinas de tren superior, 1 de fortalecimiento de zona media, 1 entrenamiento Tabata, y 1 entreno de HIIT + piernas por semana, de lunes a viernes solamente.

4 - Desayuno Post-workout: completo, con grasas, proteínas y carbohidratos, para recuperar energía y recuperación muscular.

Los sábados son de descanso, solamente haré una ligera sesión de stretching para estar en condición óptima el domingo, que serán las carreras de larga distancia, y por la noche del mismo día, una cena de carbohidratos, como sushi o pasta, y baja en grasas.

El domingo, luego del entrenamiento, un desayuno alto en proteína y moderado en carbohidratos y grasas, y por la tarde mi “free meal”, que será la única ocasión en que podré darme el lujo de comer un alimento con más grasas, ya que durante todos los entrenamientos, los pilares serán los carbohidratos y las proteínas magras. Además, ya después de mediodía sería arriesgado comer algo frito o pesado, ya que el lunes se reinicia el calendario a primera hora de la mañana.

No hay sacrificios grandes, solo se requiere ser preciso con los tiempos, la comida la disfruto mucho, porque me gusta cocinar con mucho sabor, no con grasas, y porque me encanta que no solo puedo, sino que DEBO comer panes, cereales, dulces, todo tipo de frutas para obtener mi energía para entrenar.

El 21K en sí mismo, no es la meta, es el último peldaño en el entrenamiento. El 21K o el maratón no se trata de la carrera final, sino de la preparación, las semanas que hay detrás, el entrenamiento y la nutrición. Cada día cuenta, cada comida cuenta, cada noche de descanso cuenta. La carrera final, solo es el momento de presentarte a demostrar qué tan bien te preparaste, y a celebrar con muchos otros atletas que también vivieron su propia odisea para llegar allí.

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