2 nov. 2010

Disfrutando la Vida en Día de Muertos

Pues ayer pasé prácticamente el día entero entre dormida y acostada, leyendo un poco, y así, pero estoy exhausta luego de una semana de cocinar y decorar, carreras, fiestas y dolor…

Y hoy, para no desentonar, a levantarse a éso de las 6 y pico, para ir al mercadito con Raquel, aprovechando que le dieron de descanso el Día de los Muertos.

Tenemos ya un buen rato sin dinerillo, pero siempre encontramos alternativas económicas dónde pasar el tiempo y hacer buenas compras, éso sin contar que además, nos hemos hecho hasta más creativas para decorar, cocinar y divertirnos; y hasta he aprendido a cocinar mejor que en muchos restaurantes, a decorar con cosas recicladas (que ayuda a la ecología, además) y divertirme con mi esposo y mis hijos sin gastar ni un peso.

DSC00441Angela obviamente emocionada por los tacos de barbacoa que no pueden faltarle cada vez que vamos de compras… o al seguro… o a la casa de lela… bueno, pero a lo que iba:

hoy tocaba día de mercadito allá por San Nicolás, uno bien grande que ni sé qué calles son, porque son muchas, pero por ahí hay un Mister Pizza y unas avenidas grandes, y tienen de todo, desde comida y verduras, hasta ropas y accesorios, nuevo, usado, caliente, barato, caro, de todo un poco.

Algunos de los hallazgos buenos, bonitos y muy baratos que hice, fueron:

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  • Una gorra rosa, aún con etiqueta, para mi chaparrita, para que vaya a correr y no le pique el sol ni me ande quitando las mías – $ 10 pesos
  • Cuponera para cuando pueda volver a McAllen no se revuelvan y pierdan mis cupones – $ 10 pesos
  • Paquete de Treat bags, para decorar y llenar con galletitas en próximas festividades – $10 pesos
  • Salero y Pimentero de porcelana, para mi próxima cena en thanksgiving – $10 pesos
  • Miserable, en paquete nuevo también, para hacer más pasteles y betunes – $10 pesos
  • Pasar un día en familia, divirtiéndonos y ahorrando, no tiene precio Sonrisa

Tal vez la mayoría pasó éste día recordando seres queridos, o llevándoles flores al panteón; es bonito recordarles cuando sabes que disfrutaste tu vida con ellos, que sabían cuánto les apreciabas, habiendo compartido buenos e inolvidables momentos. Cuando eres cristiano, es gozar de la tranquilidad que te da el saber que ellos están disfrutando la Presencia de Dios en su Gloria y que nos volveremos a ver para nunca más separarnos.

Yo, hoy, disfruté la vida haciendo nuevas historias para atesorar.

En vida, hermano, en vida”

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